Bitcoin y Nasdaq: riesgo de una caída sincrónica

Por qué la correlación de BTC con el mercado bursátil es peligrosa
NQ100
Zona clave: 25,000–25,500
Compra: 25,800 (tras una ruptura convincente de 25,500); objetivo 26,500–27,200; StopLoss 25,200
Venta: 25,000 (ante fundamentos negativos sólidos); objetivo 24,200–23,500; StopLoss 25,500
En el mercado de criptomonedas se está formando una opinión estable: en caso de una corrección profunda en los índices bursátiles, el precio de BTC podría caer hasta $50,000, y si la presión se intensifica — hasta $35,000. La correlación de Bitcoin con las acciones ha vuelto a alcanzar niveles comparables a los mínimos de 2022.
Históricamente, la condición clave para el crecimiento sostenible de los activos digitales era su independencia de los mercados financieros tradicionales. Sin embargo, este modelo ha cambiado. Aproximadamente desde 2019, el mercado percibe cada vez más a BTC no como un activo alternativo, sino como un análogo de alta volatilidad de las acciones tecnológicas.
Recordemos:
La relación entre BTC y los índices bursátiles como el S&P 500 y el Nasdaq 100 sigue siendo un factor críticamente importante para evaluar su papel en las carteras de inversión. El grado de esta correlación determina si bitcoin cumple una función de diversificación o si se mueve como un activo de riesgo típico. En los últimos años, la dependencia ha pasado de una autonomía casi total a períodos de sincronización pronunciada.
La fase actual se caracteriza por una correlación alta pero inestable:
- La correlación de BTC con el S&P 500 es de aproximadamente 0.28 en 2026 — inferior a la de muchos activos tradicionales, pero aún significativa
- La correlación con acciones tecnológicas individuales (por ejemplo, Nvidia) alcanzó 0.75
- La correlación entre la volatilidad a 90 días de BTC y el índice VIX alcanzó 0.88, lo que indica una fuerte conexión con el riesgo del mercado bursátil
La capitalización realizada de BTC descendió desde el pico de noviembre de $1.12 billones hasta $1.09 billones. Durante el último mes, el indicador disminuyó un 2.26%, reflejando la continua salida de capital.
La mayor parte de la oferta — 25.9% — corresponde a monedas que no se han movido durante tres a seis meses. La mayoría de estas posiciones se formaron cerca de los máximos de precio y permanecen en pérdidas.
Los grandes inversores evitan la liquidación masiva de posiciones; sin embargo, la entrada de nuevo capital necesaria para un crecimiento sostenible sigue siendo limitada. Las salidas de los ETF de Bitcoin han continuado durante el cuarto mes consecutivo.
Tradicionalmente, se consideraba que la dinámica de BTC seguía al mercado bursátil: la criptomoneda se fortalecía bajo una política monetaria flexible de la Reserva Federal y se debilitaba cuando se endurecían las tasas. No obstante, en los últimos seis meses esta dependencia se ha visto alterada. Desde finales de agosto, el oro ha subido un 51%, el S&P 500 ha aumentado un 7%, mientras que BTC ha perdido un 43% de su valor.
Un posible relajamiento de la política monetaria podría crear condiciones para una recuperación acelerada de los activos digitales, ampliando el espacio para el crecimiento y reduciendo la brecha actual con los índices bursátiles.
¿Cuál es el resultado?
Bitcoin ya no puede considerarse un activo completamente autónomo — se ha convertido en parte del sistema financiero global y cada vez se mueve más de forma sincrónica con el sector tecnológico, especialmente con el índice Nasdaq 100. Al mismo tiempo, el mercado de criptomonedas amplifica la amplitud de los movimientos de los activos tradicionales, actuando como una fuente adicional de volatilidad.
Los datos históricos muestran que durante los períodos de mercado bajista, las caídas de BTC generalmente superaron las pérdidas del Nasdaq en 2–4 veces, aunque esta brecha se está reduciendo gradualmente debido a la participación institucional. En las condiciones actuales, bitcoin demuestra una relación más estrecha con las acciones tecnológicas que con los activos refugio. Esto significa que una corrección estándar del Nasdaq del 20–23% podría provocar una caída adicional de BTC del 25–40% desde los niveles actuales, con una probabilidad de tal escenario de aproximadamente 20–25%.
Han pasado unos 150 días desde que BTC formó su máximo histórico — un período insuficiente para completar un ciclo completo de formación de suelo a largo plazo, que normalmente tarda alrededor de 250 días. En estas condiciones, las compras prematuras conllevan un riesgo elevado, mientras que la ventaja estratégica sigue estando del lado de los inversores dispuestos a esperar la confirmación de un giro sostenible.
Así que actuemos con prudencia y evitemos riesgos innecesarios.
¡Beneficios para todos!