El Tesoro de EE. UU. está salvando los bonos, pero matando al dólar

¿Quién pagará por unos rendimientos más bajos?
SP500
Zona clave: 7.700 - 7.800
Compra: 7.850 (después de volver a probar 7.600); objetivo: 8.100; StopLoss: 7.780
Venta: 7.650 (ante fuertes factores fundamentales negativos); objetivo: 7.450-7.350; StopLoss: 7.720
El Tesoro de Estados Unidos está aumentando el volumen de recompras de bonos gubernamentales emitidos anteriormente. A primera vista, se trata de una operación técnica destinada a mejorar la liquidez del mercado. En realidad, es una señal mucho más preocupante: Washington está interviniendo cada vez más activamente para intentar controlar el coste de su propia deuda.
Y es precisamente aquí donde comienza el problema para el dólar.
El Tesoro duplicará como mínimo el volumen de recompras de bonos del Tesoro a largo plazo. El nuevo límite será de al menos 4.000 millones de dólares por operación. La razón es evidente: los rendimientos de los bonos a largo plazo han subido demasiado y el mercado exige una prima cada vez mayor por mantener deuda estadounidense durante décadas.
Para Washington, ya no se trata simplemente de una cuestión de precios de mercado. Cuanto más altos sean los rendimientos, más caro será el servicio de la enorme deuda federal.
Recordemos:
Las recompras de bonos no significan que Estados Unidos esté empezando a reducir su deuda pública. El mecanismo es diferente: el Tesoro recompra títulos emitidos anteriormente, a menudo menos líquidos, para respaldar el funcionamiento del mercado. Se presta especial atención al segmento de la curva comprendido entre los bonos del Tesoro a 10 y 30 años, donde la presión vendedora ha sido más pronunciada.
El mercado reaccionó:
- el rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años cayó hasta alrededor del 5,185 %;
- el índice del dólar se mantiene cerca de mínimos de tres meses después de caer aproximadamente un 0,8 % durante la jornada anterior;
- el yen, el franco suizo y el dólar neozelandés se fortalecieron frente al dólar estadounidense;
- el Tesoro prepara una emisión de bonos a 20 años por valor de 16.000 millones de dólares.
El último punto es especialmente importante. Washington intenta simultáneamente respaldar el extremo largo del mercado y comprobar hasta qué punto los inversores están realmente dispuestos a absorber una nueva oferta de deuda a largo plazo.
El problema es que las recompras tratan los síntomas, no la causa. La presión fundamental sobre los bonos estadounidenses no ha desaparecido:
- el déficit presupuestario sigue siendo enorme;
- el endeudamiento público continúa aumentando;
- los costes del servicio de la deuda están creciendo;
- los riesgos inflacionarios persisten;
- los inversores exigen una prima más elevada por el riesgo a largo plazo.
Se puede respaldar la liquidez del mercado. Se pueden recomprar títulos antiguos. Se pueden reducir temporalmente los rendimientos. Pero no se puede pedir prestado a gran escala, mantener al mismo tiempo bajos los tipos a largo plazo y evitar pagar una prima adicional por ello.
Si la oferta de deuda continúa creciendo más rápido que la demanda, el mercado volverá a exigir rendimientos más altos.
Entonces, ¿qué significa todo esto?
El Tesoro está intentando resolver el problema del coste de la deuda estadounidense, pero las recompras técnicas de bonos podrían terminar convirtiéndose en un problema para la moneda.
Por ahora, el sistema se mantiene estable. Estados Unidos sigue teniendo el mayor mercado de capitales del mundo, el dólar continúa siendo la principal moneda de reserva y los activos estadounidenses reciben un apoyo adicional de las inversiones en inteligencia artificial. Pero la dirección del riesgo es cada vez más evidente.
Y cuanto más a menudo tenga que intervenir el Tesoro, peor será para el dólar. Las alternativas ya existen: el yen, el franco suizo, el euro y el oro.
Y ese escenario definitivamente no le gustará a Trump.
Así que actuemos con prudencia y evitemos asumir riesgos innecesarios.
¡Les deseamos operaciones rentables!