Poniendo a prueba a Trump: la Fed toma su decisión

¿De qué lado está usted, señor Warsh?

EUR/JPY

Zona clave: 185.50 - 186.30

Compra: 186.50 (con sólidos fundamentos positivos); objetivo 187.50-188.20; StopLoss 186.00

Venta: 185.00 (en un retroceso tras volver a probar 185.50); objetivo 183.50; StopLoss 185.50

Hoy, la Reserva Federal de Estados Unidos toma su primera decisión sobre los tipos de interés bajo la dirección de su nuevo presidente. La reunión del FOMC se celebra en condiciones extremadamente complejas: la inflación vuelve a acelerarse, mientras que el mercado laboral, aunque ya no parece sobrecalentado, sigue sin mostrar señales de un deterioro significativo.

El mercado se encuentra en una situación en la que el margen de maniobra del regulador sigue siendo limitado. La presión de la Casa Blanca persiste, pero la realidad económica exige que la Fed mantenga un enfoque firme e independiente en su política monetaria.

Recordatorio

Todos los intentos anteriores de Trump por aumentar su influencia sobre la Reserva Federal resultaron infructuosos. El presidente no logró modificar el equilibrio de poder dentro del regulador: ni influyendo en el proceso de renovación de los presidentes de los bancos regionales de la Reserva Federal ni asegurando un número suficiente de candidatos leales en la Junta de Gobernadores.

Los llamamientos políticos a reducir los tipos de interés continúan, pero dentro del FOMC ha surgido un grupo suficientemente influyente de representantes de la comunidad financiera que se opone a una flexibilización prematura de la política monetaria y desconfía de cualquier decisión asimétrica a favor de unos menores costes de financiación.

Los datos macroeconómicos recientes tampoco ofrecen al regulador una justificación convincente para un cambio rápido de rumbo.

Los principales indicadores se presentan actualmente de la siguiente manera:

  • En mayo, el Índice de Precios al Consumo (IPC) se aceleró hasta el 4,2% interanual, mientras que el IPC subyacente se situó en el 2,9%.
  • Los últimos datos disponibles del PCE correspondientes a abril mostraron un crecimiento del 3,8% interanual, mientras que el PCE subyacente alcanzó el 3,3%.
  • El mercado laboral sigue siendo resiliente: las nóminas no agrícolas (NFP) aumentaron en 172.000 empleos, la tasa de desempleo se mantuvo en el 4,3% y los salarios medios por hora crecieron un 3,4% interanual.
  • Las expectativas de inflación de los hogares, según los datos de la Reserva Federal de Nueva York, siguen siendo elevadas: la previsión a un año se sitúa en el 3,5%, mientras que las expectativas sobre las condiciones del mercado laboral continúan deteriorándose.

Por el momento, el mercado laboral no da a la Fed motivos para apresurarse a recortar los tipos de interés. La actividad de los consumidores y el estado de la economía real presentan una imagen mixta, pero lejos de ser desastrosa.

Al mismo tiempo, la confianza de los consumidores sigue deteriorándose, en plena consonancia con las señales reflejadas en el comunicado de abril y en las actas de la reunión anterior del regulador.

Una subida de tipos: improbable, pero totalmente posible

El mercado sigue considerando el mantenimiento de la política actual como el escenario base; sin embargo, ya no puede descartarse por completo la posibilidad de un endurecimiento adicional.

Las actas de abril de la Fed mostraron que la mayoría de los participantes siguen preocupados por la lenta evolución hacia el objetivo de inflación del 2%. Además, algunos miembros del Comité reconocieron explícitamente la posibilidad de una nueva subida de tipos si las presiones inflacionarias persistentes continúan.

Si la Fed concluye que la renovada aceleración del IPC y del PCE no está impulsada únicamente por factores energéticos, sino que comienza a extenderse a un abanico más amplio de sectores económicos, la probabilidad de medidas más agresivas aumentará considerablemente.

• Mercado de divisas

La prioridad sigue siendo comprar dólares estadounidenses frente a las monedas de países cuyos bancos centrales ya se encuentran cerca del final de sus ciclos de endurecimiento monetario o están comenzando a transitar hacia una flexibilización.

Los diferenciales de tipos de interés continúan siendo uno de los principales motores de la fortaleza del dólar estadounidense.

• Mercado bursátil

La preferencia debe centrarse en dos categorías de activos:

  • grandes empresas tecnológicas con beneficios estables y sólidos flujos de caja;
  • sectores menos sensibles a la evolución de los tipos de interés.

Estos segmentos están mejor posicionados para soportar un período prolongado de dinero caro.

• Mercado del oro

El oro sigue conservando potencial para movimientos especulativos a corto plazo.

Por un lado, el metal está respaldado por las tensiones geopolíticas. Por otro, los elevados tipos de interés reales y un dólar fuerte limitan su potencial alcista.

Las criptomonedas y las divisas de los países dependientes de las importaciones energéticas siguen siendo las más presionadas.

Estos instrumentos son los más sensibles tanto al fortalecimiento del dólar como al aumento de los precios de la energía.

• ¿Y cuál es el resultado?

El principal foco de atención de la reunión de hoy no es tanto la decisión sobre los tipos de interés como la primera conferencia de prensa completa del nuevo presidente de la Fed.

El mercado necesita respuestas a varias cuestiones fundamentales:

  • ¿Qué tan agresiva será su postura frente a la inflación?
  • ¿Está preparado para acelerar la reducción del balance de la Fed?
  • ¿Tiene intención de preservar la continuidad de la política monetaria de los últimos años o propondrá un nuevo rumbo?

Para el banco central estadounidense, la continuidad sigue siendo un factor crítico de credibilidad. El expresidente de la Fed, Powell, conserva su asiento en la Junta de Gobernadores, lo que proporciona estabilidad institucional y reduce la probabilidad de cambios bruscos en la retórica.

Además, la legislación estadounidense limita significativamente la posibilidad de ejercer presión política sobre el presidente de la Reserva Federal. La administración Trump dispone de pocos instrumentos reales de influencia, lo que significa que Kevin Warsh tiene pocos incentivos para demostrar lealtad política.

Precisamente por eso sigue existiendo una elevada probabilidad de que la decisión se tome únicamente sobre la base de las condiciones económicas actuales.

Dada la persistencia de una inflación elevada, el escenario más lógico sigue siendo mantener los tipos de interés sin cambios dentro del rango del 3,50%-3,75%.

Por lo tanto, actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.

¡Beneficios para todos!