Los aranceles ya no asustan a los mercados

La geopolítica y la Reserva Federal se han vuelto más importantes que las guerras comerciales

EUR/JPY

Zona clave: 185.00 - 186.00

Compra: 186.50 (tras un retroceso después de volver a probar el nivel de 186.00); objetivo 187.50-188.20; StopLoss 185.80

Venta: 185.00 (con un sólido respaldo de factores fundamentales negativos); objetivo 183.50; StopLoss 185.70

Hace apenas un año, cualquier anuncio de nuevos aranceles a las importaciones estadounidenses podía cambiar la situación en prácticamente todos los mercados financieros mundiales en cuestión de horas. Hoy, la reacción de los inversores se ha vuelto considerablemente más moderada. El mercado de divisas ha cambiado sus prioridades: para el EUR, la GBP y el JPY, la inflación, la política de la Reserva Federal, los precios del petróleo y las tensiones geopolíticas se han convertido en los principales impulsores, mientras que la política arancelaria ha pasado gradualmente a un segundo plano.

Sin embargo, es precisamente la combinación de estos factores la que podría generar el próximo gran movimiento del mercado.

Recordemos:

Tras la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de limitar el alcance de los aranceles generales a las importaciones, la administración Trump introdujo en febrero de 2026 un arancel temporal de importación durante 150 días en virtud de la Sección 122 de la Ley de Comercio. La medida expira a finales de julio, tras lo cual la Casa Blanca tiene la intención de sustituir el mecanismo temporal por un nuevo sistema de aranceles permanentes que abarcará prácticamente todas las importaciones estadounidenses.

Esto representa uno de los cambios más importantes en la política comercial de Estados Unidos de los últimos años. Los nuevos aranceles podrían afectar potencialmente a aproximadamente el 99% del comercio exterior del país. Se espera que las tasas para la mayoría de los países oscilen entre el 10% y el 12,5%, mientras que determinadas categorías de productos estarán sujetas a aranceles aún más elevados.

El arancel base del 10% se aplicará a aproximadamente una docena de socios comerciales, entre ellos la Unión Europea, Canadá y México. El arancel más elevado, del 12,5%, afectará a varias decenas de países, incluidos China, India, Japón y Corea del Sur.

A pesar de la posibilidad de sorpresas aisladas, los mercados se inclinan cada vez más por la idea de que la nueva versión de la política arancelaria resultará considerablemente más moderada de lo que se esperaba inicialmente. Como consecuencia, la probabilidad de una reacción generalizada en los mercados financieros sigue siendo limitada.

La situación era muy diferente en la primavera de 2025. En aquel momento, los participantes del mercado consideraban principalmente los aranceles a las importaciones como una fuente de aceleración de la inflación. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense aumentaban, el dólar se fortalecía y las expectativas de una inminente reducción de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal prácticamente habían desaparecido.

Sin embargo, tan solo unas semanas después, los inversores comenzaron a reevaluar la situación.

  • La experiencia ha demostrado que una parte significativa de la carga de los aranceles recae no sobre los fabricantes extranjeros, sino sobre los importadores y los consumidores finales estadounidenses.
  • El aumento de los costes de importación reduce gradualmente el gasto de los consumidores, debilita los resultados financieros de las empresas y frena el crecimiento económico.
  • Los mercados han comenzado a considerar los aranceles generalizados no solo como un factor inflacionario, sino también como una posible fuente de desaceleración del crecimiento económico. Cuanto mayor sea la presión sobre la actividad económica, mayor será la probabilidad de que la Reserva Federal se vea finalmente obligada a adoptar una política monetaria más acomodaticia.

En este contexto, los inversores vuelven a centrar su atención en otros factores clave:

  • Las tensiones geopolíticas siguen siendo la principal fuente de riesgo. Cualquier amenaza al transporte de petróleo a través del estrecho de Ormuz incrementa automáticamente la prima de riesgo incorporada en los precios del petróleo.
  • El crudo Brent continúa cotizando muy por encima de sus niveles medios de largo plazo. Cada aumento adicional de 10 dólares por barril tiene el potencial de añadir aproximadamente entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales a la inflación en las economías desarrolladas a lo largo de varios trimestres. Por eso, los acontecimientos en Oriente Medio son capaces de provocar una reacción mucho más intensa en los mercados que una nueva ronda de iniciativas arancelarias.
  • Al mismo tiempo, el euro sigue recibiendo apoyo de factores fundamentales. Las expectativas económicas en Alemania mejoran gradualmente gracias a las perspectivas de grandes inversiones fiscales, la expansión de los proyectos de infraestructuras y las reformas tributarias propuestas por el Gobierno de Friedrich Merz.

¿Qué significa esto en la práctica?

El mercado ha dejado gradualmente de considerar los aranceles comerciales como su principal fuente de riesgo.

El Banco Central Europeo considera que una mayor relajación monetaria podría avanzar mucho más lentamente de lo que se esperaba hace apenas unos meses. Si la inflación en la zona euro permanece cerca del nivel objetivo y la economía alemana continúa recuperándose gradualmente, el diferencial de tipos de interés entre Estados Unidos y Europa podría dejar de ampliarse.

Por ahora, sin embargo, el mercado permanece en modo de espera. Hasta que se publiquen nuevos datos de inflación en Estados Unidos, las cifras del mercado laboral y los posteriores comentarios de los responsables de la Reserva Federal, el escenario más probable sigue siendo la consolidación en los principales pares de divisas.

Si la nueva política arancelaria de Estados Unidos resulta sustancialmente más restrictiva de lo que el mercado espera actualmente, la reacción inicial en todos los pares de divisas podría desencadenar un fuerte aumento de la volatilidad. Sin embargo, la dirección posterior del mercado estará determinada no por los propios aranceles, sino por el grado en que modifiquen las expectativas de los inversores sobre la inflación y las futuras decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.

Así que actuemos con prudencia y evitemos asumir riesgos innecesarios.

¡Beneficios para todos!