El oro está perdiendo su prestigio

¿Por qué está cayendo el oro?
XAU/USD
Zona clave: 4,000.00 - 4,100.00
Compra: 4,150.00 (con un sólido respaldo de factores fundamentales positivos); objetivo 4,350-4,500; StopLoss 4,050.00
Venta: 3,950.00 (tras un retroceso después de volver a probar el nivel de 4,050); objetivo 3,700-3,650; StopLoss 4,050.00
Una caída del 28% en el precio confirma que el máximo alcanzado por el oro en enero marcó un techo crítico del mercado. Las presiones externas amenazan ahora el estatus del metal precioso como activo refugio, en un contexto de persistentes niveles de resistencia técnica y de crecientes tensiones geopolíticas.
El segundo trimestre de 2026 se convirtió en el peor trimestre para el oro de los últimos trece años. Solo en junio, el precio del oro físico cayó un 10,02%. Durante ese período, el metal descendió brevemente por debajo de la marca de los 4.000 dólares, mientras que los últimos mínimos coincidieron con los niveles observados por última vez en noviembre de 2025.
Recordemos:
El oro continúa consolidando pérdidas significativas y permanece bajo presión por debajo de los 4.050 dólares, mientras siguen aumentando las expectativas de una nueva subida de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal, respaldadas por las preocupaciones inflacionarias derivadas del aumento de los precios de la energía. Al mismo tiempo, la confrontación entre Estados Unidos e Irán, junto con los nuevos aranceles de Trump, continúa reforzando el estatus del dólar estadounidense como moneda de reserva mundial, ejerciendo una presión adicional sobre los metales preciosos.
El actual conflicto militar está beneficiando al petróleo mientras perjudica al oro, lo que a primera vista parece contradictorio. Esto contradice la intuición del mercado desarrollada durante las dos últimas décadas, por lo que comprender el mecanismo subyacente resulta esencial para determinar el posicionamiento futuro.
Este comportamiento inusual del mercado está impulsado más por la inflación que por el miedo. Cuando un shock geopolítico se transmite a través del canal energético, impulsa al alza los precios del petróleo.
- Esto incrementa el Índice de Precios al Consumo (IPC), elevando las expectativas de inflación implícitas y, a su vez, impulsando al alza los rendimientos nominales de los bonos.
- Si el banco central responde manteniendo una política monetaria restrictiva o endureciéndola aún más, también aumentan los rendimientos reales, es decir, los rendimientos de los bonos gubernamentales ajustados por inflación.
- Los rendimientos reales siguen siendo el factor macroeconómico más importante para el precio del oro, ya que reflejan el coste de oportunidad de mantener un activo que no genera rentabilidad.
- Cuando los rendimientos reales aumentan, el oro cae, independientemente de cuántos titulares hablen de misiles.
Actualmente, el oro enfrenta una fuerte presión vendedora, cuyo principal impulsor proviene del mercado de tipos de interés. El aumento de los precios del petróleo afecta directamente a las expectativas de inflación, reduciendo la probabilidad de que la Reserva Federal flexibilice su política monetaria y aumentando la posibilidad de un mayor endurecimiento. El miércoles, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzó el 4,695%, su nivel más alto desde enero de 2025. El rendimiento del bono a dos años subió al 4,334%, mientras que el rendimiento a 30 años se mantuvo por encima del 5%. Actualmente, los mercados monetarios descuentan aproximadamente un 78% de probabilidad de una nueva subida de tipos en septiembre. Para un activo que no genera ingresos, este es el factor decisivo.
La volatilidad está aumentando: la demanda de los bancos centrales compensa la presión de la política monetaria.
La demanda a largo plazo por parte de instituciones soberanas y los continuos cambios en la política monetaria mundial siguen proporcionando apoyo, pero la evolución de los precios continúa bajo presión debido a las persistentes ventas.
¿Qué significa esto?
El oro no ha logrado recuperar su impulso alcista a pesar de las continuas compras por parte de los bancos centrales y de las persistentes tensiones geopolíticas.
La situación actual del mercado del oro sigue siendo muy frágil tanto desde una perspectiva técnica como fundamental. El riesgo de una ruptura por debajo de la zona de 4.030 dólares continúa aumentando. Mientras los vendedores mantengan un firme control del mercado y los indicadores de sentimiento sigan mostrando divergencias, el oro podría seguir siendo vulnerable a nuevas caídas, salvo que el contexto fundamental cambie rápidamente.
No obstante, los actuales vientos macroeconómicos en contra podrían acabar siendo solo un ruido temporal. Los persistentes riesgos inflacionarios y los continuos cambios en la política monetaria mundial podrían reforzar nuevamente la tendencia alcista a medio plazo.
Así que actuemos con prudencia y evitemos asumir riesgos innecesarios.
¡Beneficios para todos!