Un NFP débil rompe la apuesta por un dólar fuerte

El mercado laboral estadounidense ya no parece un pilar para la Fed
EUR/USD
Zona clave: 1,1500 - 1,1600
Compra: 1,1620 (tras una ruptura sólida del nivel de 1,1600); objetivo: 1,1750-1,1820; StopLoss: 1,1550
Venta: 1,1480 (ante fuertes factores fundamentales negativos); objetivo: 1,1350-1,1300; StopLoss: 1,1550
El mercado laboral estadounidense envió una señal muy negativa para el dólar. En julio, el empleo en Estados Unidos cayó en 23.000 puestos de trabajo, mientras que los datos de los meses anteriores fueron revisados considerablemente a la baja. Mayo: de +129.000 a +63.000. Junio: de +57.000 a +20.000.
El panorama general es incluso peor que la propia cifra de julio: durante los últimos seis meses, la economía estadounidense ha creado un promedio de apenas unos 44.000 puestos de trabajo al mes. Es un nivel difícil de conciliar con la idea de un endurecimiento monetario sostenido.
Cuando el mercado laboral mostró una debilidad comparable a finales de 2025, la Fed recortó los tipos tres veces. Ahora los inversores tienen otra razón para preguntarse: ¿en qué se basa exactamente el argumento a favor de que el banco central estadounidense mantenga una postura persistentemente restrictiva?
Recordemos:
El dólar recibió un duro golpe y cayó hacia un mínimo de siete semanas. El mercado de futuros revisó drásticamente sus expectativas sobre los tipos: la probabilidad de un endurecimiento de la política monetaria en septiembre cayó al 46 % desde el 67 % de una semana antes. La probabilidad de dos subidas de tipos en 2026 disminuyó del 46 % al 32 %. En la práctica, el mercado ha comenzado a descartar el escenario de una Fed agresivamente restrictiva.
- En este contexto, el EUR/USD avanzó hacia sus niveles más altos desde el 17 de junio. Pero el problema del dólar ya no se limita a un único informe débil de NFP. Se están acumulando demasiadas contradicciones en torno a la Fed.
- Kevin Warsh promueve la idea de endurecer las condiciones financieras mediante mayores rendimientos de los bonos del Tesoro, al tiempo que insiste en reducir el balance de la Fed. El Tesoro estadounidense, por el contrario, está interesado en reducir los rendimientos, mientras que el Departamento del Tesoro está abierto a ampliar su balance para realizar intervenciones cambiarias.
- A esto se suman los contactos habituales de Trump con Warsh y la continua presión de la Casa Blanca sobre la Fed, incluidos los renovados intentos de destituir a Lisa Cook.
- Para el mercado, la conclusión es evidente: cuanto mayor sea la presión política y más señales contradictorias rodeen al banco central, menos atractivas serán las posiciones largas especulativas en el dólar.
Pero el dólar aún no ha perdido: su argumento más sólido ahora se encuentra fuera de los datos macroeconómicos estadounidenses — la geopolítica. Mientras Oriente Medio siga siendo una región de alto riesgo, el dólar conservará su condición de activo refugio. Irán está dispuesto a debatir la reapertura del estrecho de Ormuz, pero está presentando a Washington una lista de exigencias que incluye el levantamiento de las sanciones, reparaciones y la retirada de las tropas estadounidenses de la región.
Un acuerdo todavía parece estar lejos de ser seguro. Cuanto mayor sea el riesgo de una nueva escalada, más podrá la demanda del dólar como activo refugio compensar la presión derivada de unos datos macroeconómicos débiles.
Resulta revelador que, tras la publicación del NFP, los bajistas del USD/JPY intentaran llevar el par por debajo de 157, pero no lograran mantenerlo allí durante mucho tiempo. El dólar regresó rápidamente por encima de ¥158. La razón es sencilla: el diferencial de tipos de interés entre la Fed y el Banco de Japón sigue siendo enorme. Esto mantiene el atractivo de las operaciones de carry trade y respalda la venta del yen como moneda de financiación.
Por lo tanto, la debilidad del dólar frente al EUR y la GBP no implica automáticamente un cambio de tendencia en el USD/JPY.
El mercado está intentando asimilar el débil informe de NFP y reevaluar la trayectoria de la Fed. Pero el próximo gran impacto sobre las expectativas de tipos podría proceder de los datos de inflación. El informe de precios al consumidor de julio podría convertirse en el próximo gran catalizador. Un mercado laboral débil da a la Fed razones para esperar. Una inflación elevada le da razones para no hacer nada. Esto convierte los próximos datos macroeconómicos en un factor de importancia crítica.
Entonces, ¿qué significa todo esto?
El informe de NFP asestó un duro golpe al dólar, pero no fue fatal.
El mercado laboral estadounidense ahora parece indicar que la economía ya ha perdido una parte importante de su impulso. La Fed tiene cada vez menos argumentos para subir los tipos, mientras que la presión política sobre el banco central no hace más que aumentar las dudas sobre la sostenibilidad de la tendencia del dólar.
Pero apostar por una caída incondicional del dólar es peligroso: la geopolítica puede restaurar la demanda de la moneda estadounidense como activo refugio en cualquier momento.
Por eso, este no es el momento de intentar adivinar la dirección.
Para el EUR/USD, la estrategia que apuntaba a un regreso al rango de 1,15–1,1565 ya se ha cumplido. A partir de aquí, el mercado vuelve a enfrentarse a la geopolítica y la inflación.
Si aumentan las tensiones en Oriente Medio, los vendedores del EUR tendrán una razón fundamental para incrementar sus posiciones cortas.
Si la prima geopolítica comienza a desaparecer rápidamente y la inflación estadounidense muestra señales de enfriamiento, el dólar corre el riesgo de recibir otro golpe.
El escenario intermedio es una consolidación del EUR/USD dentro del rango de 1,154–1,16 hasta que se publiquen nuevos datos de inflación.
Para el EUR/USD, la cuestión clave es si el par puede mantenerse por encima de 1,16. Para el USD/JPY, si el precio puede permanecer por encima de ¥158. Y para el propio dólar, la principal prueba todavía está por llegar: la inflación estadounidense.
El mercado ya ha dejado de creer en una economía estadounidense indiscutiblemente fuerte. Ahora necesita pruebas que demuestren lo contrario.
Así que actuemos con prudencia y evitemos asumir riesgos innecesarios.
¡Les deseamos operaciones rentables!