Habrá suficiente petróleo, pero será difícil y caro

El mercado de materias primas está lejos del equilibrio
XBR/USD
Zona clave: 95.00 - 103.00
Compra: 103.50 (tras una ruptura decisiva de 101); objetivo 108.50; StopLoss 102.00
Venta: 93.50 (con fuertes fundamentos negativos); objetivo 87.50; StopLoss 95.00
La situación en Oriente Medio sigue marcando el tono del mercado petrolero: la ausencia de perspectivas claras para el fin del conflicto y de un vencedor evidente genera un amplio rango lateral con fuertes fluctuaciones a corto plazo tanto en el crudo como en los productos derivados.
Los precios de los principales benchmarks ya han aumentado entre un 25% y un 40% y se han consolidado nuevamente por encima de los 100 dólares por barril. Al mismo tiempo, incluso una liberación coordinada de aproximadamente 400 millones de barriles de reservas estratégicas solo tuvo un efecto a corto plazo y no logró estabilizar el mercado.
El entorno geopolítico sigue deteriorándose. Donald Trump aún no ha logrado formar una coalición para garantizar la seguridad del transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz, que permanece bajo amenaza constante de ataques por parte de Irán.
Recordatorio de los principales factores de presión
El impacto principal sobre el mercado del petróleo proviene actualmente de las interrupciones en el transporte a través del Estrecho de Ormuz, un shock de oferta y la reducción simultánea del suministro energético.
Irán ha llevado a cabo por primera vez ataques exitosos contra infraestructuras de petróleo y gas en la región: fueron alcanzados el campo Shah en los Emiratos Árabes Unidos y el campo Majnoon en Irak. Arabia Saudita también fue objeto de ataques masivos con drones.
Teherán declara abiertamente su disposición a mantener el estrecho bajo control de fuego hasta que se alcance un acuerdo de paz en sus propios términos.
Eventos adicionales que aumentan la presión:
- El puerto estratégico de Fujairah en los EAU — un nodo clave para el transbordo de petróleo y combustibles — ha detenido completamente los envíos tras los ataques a la ruta de exportación que evita el Estrecho de Ormuz.
- Un terminal operado conjuntamente con Koninklijke Vopak NV también ha cesado la operación de su muelle marítimo.
- El aumento de los precios de la energía ya está afectando directamente a los consumidores en Estados Unidos y Europa: los precios de la gasolina en EE. UU. han alcanzado el rango de 3,4–3,6 dólares por galón, lo que indica una escasez real de suministro.
- Las reservas mundiales de petróleo podrían caer a niveles críticamente bajos en cuestión de semanas si el Estrecho de Ormuz permanece efectivamente cerrado. Las autoridades estadounidenses contemplan aumentar el suministro desde reservas estratégicas, pero esto solo incrementa los riesgos de desequilibrio en el mercado.
- En el contexto de las interrupciones del suministro desde Oriente Medio, Kazajistán y Azerbaiyán se están beneficiando: las primas de los crudos CPC Blend y BTC han aumentado notablemente en relación con el Brent.
Por ahora, las amenazas de Irán de “llevar” los precios hasta los 200 dólares parecen un chantaje habitual; sin embargo, a medida que la crisis energética se profundiza, este escenario ya no puede considerarse improbable.
¿Y cuál es el resultado?
Los inversores siguen esperando una rápida resolución de la crisis, vinculando sus esperanzas a las acciones de Donald Trump. El mercado incluso ha formado un concepto condicional del “Trump put option” — la expectativa de que el presidente será capaz de limitar los daños y estabilizar la situación.
Sin embargo, este optimismo cada vez coincide menos con la realidad. Los analistas señalan una intervención activa de la administración en el mercado petrolero, mientras que los grandes bancos registran ventas a gran escala de opciones sobre petróleo por encima de los 100 dólares por barril.
Incluso en caso de una rápida reanudación del transporte a través del Estrecho de Ormuz, la situación no se normalizará de inmediato. Según la Agencia Internacional de la Energía, desde el inicio del conflicto la producción en la región ha disminuido en aproximadamente 10 millones de barriles diarios. La recuperación de estos volúmenes puede tardar semanas o incluso meses.
Mientras el estrecho siga siendo una ruta limitada y peligrosa, la tendencia alcista del petróleo se mantiene. Un nuevo testeo del rango de 110–120 dólares y niveles superiores parece cada vez más probable.
El principal escenario “bajista” sería un rápido final del conflicto. En este caso, los mercados de futuros contemplan un retorno de los precios del petróleo al rango de 65–70 dólares si la situación se normaliza en un plazo de 2–3 semanas.
Si el conflicto se prolonga, el mercado energético global corre el riesgo de enfrentarse a un shock inflacionario a gran escala.
Así que actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.
¡Buenas ganancias para todos!