Un dólar fuerte asusta al mercado

¿Quién pulsó el “botón rojo” de la venta masiva?

EUR/JPY

Zona clave: 183.00 - 184.00

Compra: 184.50 (en un retroceso tras volver a probar 183.50); objetivo 186.50-187.50; StopLoss 184.00

Venta: 182.50 (con sólidos fundamentos negativos); objetivo 180.50-180.00; StopLoss 183.00

Los mercados financieros globales han vuelto a estar bajo presión. En una sola sesión de negociación, la mayoría de los principales mercados entraron en la “zona roja”: las caídas afectaron tanto a los índices tecnológicos estadounidenses como a los mercados bursátiles asiáticos y a los principales pares de divisas.

Sin embargo, la situación actual todavía no se parece a una crisis a gran escala. Más bien, parece un shock de descompresión normal, amplificado por la incertidumbre geopolítica y el cambio en las expectativas del mercado.

La combinación de sólidos datos macroeconómicos en Estados Unidos, el aumento de las expectativas de que la Reserva Federal mantendrá una política monetaria restrictiva y los persistentes riesgos geopolíticos ha fortalecido nuevamente la demanda del dólar estadounidense. El índice DXY superó los 101,5 puntos, alcanzando un nuevo máximo anual.

El principal detonante de la venta masiva volvió a ser el sector tecnológico estadounidense. Los inversores han comenzado a cuestionar si las inversiones multimillonarias en inteligencia artificial podrán generar rendimientos dentro de los plazos previstos.

Recordemos:

  • Las acciones de SpaceX se desplomaron más de un 16 % tras conocerse los planes de recaudar aproximadamente 20.000 millones de dólares mediante una emisión de bonos. Los fondos son necesarios para construir nueva infraestructura de IA, pero el mercado reaccionó negativamente ante un aumento tan significativo del gasto.
  • Otro golpe para el sector tecnológico provino de una crisis de talento en Google. Varios desarrolladores clave de la división DeepMind se trasladaron a la startup Anthropic, aumentando las preocupaciones sobre la sostenibilidad del liderazgo tecnológico de las grandes compañías.
  • En este contexto, las acciones de Alphabet perdieron alrededor de un 5 %, arrastrando a otras grandes tecnológicas, incluidas Amazon, Microsoft y Meta.

La presión adicional también provino del mercado petrolero. Estados Unidos e Irán acordaron inesperadamente una hoja de ruta para una solución pacífica, mientras que Washington alivió temporalmente las sanciones a las exportaciones de petróleo iraní.

Los dos primeros superpetroleros ya han atravesado el estrecho de Ormuz y el precio del Brent cayó por debajo de los 77 dólares por barril. Esto provocó una salida récord de capital del sector de materias primas y debilitó aún más la estabilidad de los índices bursátiles mundiales.

Los sólidos datos de actividad empresarial de junio en Estados Unidos reforzaron aún más la posición del dólar. El PMI compuesto subió hasta 52,2 puntos, el sector manufacturero registra su crecimiento más rápido en varios años y el sector servicios continúa expandiéndose con solidez.

Mientras tanto, la Reserva Federal mantuvo las tasas de interés sin cambios en el rango del 3,50 %-3,75 %, pero el tono de Kevin Warsh resultó significativamente más agresivo de lo que esperaba el mercado. En la práctica, esto significa que el regreso del dinero barato este año es altamente improbable. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense aumentaron con fuerza, lo que tradicionalmente ejerce presión sobre las acciones de crecimiento y el sector tecnológico.

Los mercados asiáticos reaccionaron de forma especialmente dolorosa. El índice KOSPI de Corea del Sur perdió casi un 10 %, mientras que los mecanismos automáticos de interrupción de negociación se activaron dos veces durante la sesión.

¿Y cuál es el resultado?

Los mercados globales experimentaron una corrección sincronizada debido al fortalecimiento del dólar, la retórica agresiva de la Reserva Federal y la persistente incertidumbre geopolítica. La actual ola de pánico se está disipando gradualmente, mientras que los factores fundamentales continúan presionando al mercado.

Desde una perspectiva técnica, los mercados están pasando gradualmente de una fase de incertidumbre hacia una posible etapa de dinámica bajista más sostenible.

  • La presión adicional proviene del fortalecimiento del dólar y de la creciente divergencia entre las expectativas sobre las políticas monetarias del BCE, el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal. El mercado vuelve a descontar un escenario de tasas de interés elevadas durante un período prolongado en Estados Unidos.
  • El entorno de aversión al riesgo sigue proporcionando un importante apoyo al dólar. A pesar de cierta reducción de las tensiones relacionadas con Irán, la prima de riesgo geopolítico no ha desaparecido por completo.
  • Cualquier nueva declaración sobre el programa nuclear iraní, las inspecciones internacionales o la implementación de los acuerdos alcanzados podría devolver rápidamente una elevada volatilidad tanto a los mercados de materias primas como a los de divisas.

En el corto plazo, la atención se centrará especialmente en la reacción de los inversores ante los rebotes locales del mercado. Cada vez más, estos movimientos se consideran no como el inicio de una nueva tendencia alcista sostenible, sino como oportunidades para reanudar las ventas.

Si los mercados bursátiles de Estados Unidos y Europa logran estabilizarse, el dólar podría entrar en una fase de consolidación. Los operadores seguirán atentos a los próximos datos de inflación PCE y a nuevas señales de la Reserva Federal, que podrían determinar la dirección del mercado de divisas hasta finales de junio.

Por ello, actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.

¡Que las ganancias os acompañen!