Precios del petróleo al alza, pero el mercado sigue temiendo una escasez de oferta

Por qué la OPEP+ aumenta la producción pese a una demanda inestable
XBR/USD
Zona clave: 68.50 - 73.50
Compra: 74.50 (con un sólido respaldo de factores fundamentales); objetivo 76.50-78.50; StopLoss 73.80
Venta: 67.50 (tras una ruptura decisiva de la zona 70.00–68.50); objetivo 65.50-63.50; StopLoss 68.20
La decisión de la OPEP+ de aumentar su objetivo de producción para agosto en otros 188.000 barriles diarios no provocó una reacción significativa en el mercado. La razón es sencilla: los operadores entienden que, aunque sobre el papel la oferta de petróleo está aumentando, el mercado físico sigue siendo rehén de la situación geopolítica. Tras el conflicto en torno al estrecho de Ormuz, las exportaciones de los países del Golfo Pérsico se están recuperando lentamente, mientras que los riesgos logísticos continúan sosteniendo una prima de riesgo geopolítico en los precios del petróleo.
En la práctica, el cártel intenta devolver al mercado parte del suministro que había restringido anteriormente. Sin embargo, los volúmenes reales de producción y exportación siguen limitados por las consecuencias de la crisis en Oriente Medio. Como resultado, el aumento de las cuotas de producción parece, por ahora, más una señal política que una garantía de que esos barriles adicionales llegarán realmente al mercado.
Recordatorio:
En junio, la producción de la OPEP aumentó aproximadamente 3,3 millones de barriles diarios en comparación con mayo, alcanzando los 19,43 millones de barriles diarios. Las exportaciones de los países del Golfo Pérsico también crecieron en más de 3 millones de barriles diarios, superando los 10 millones de barriles diarios, aunque todavía permanecen aproximadamente un 40% por debajo de los niveles previos al conflicto.
- La decisión de la OPEP+ coincidió casi por completo con las expectativas del mercado, por lo que los precios no registraron movimientos bruscos. La oferta adicional ya estaba descontada.
- La cuestión clave hoy ya no es el tamaño de las nuevas cuotas de producción, sino si los productores realmente podrán suministrar esos barriles adicionales. Incluso después de la reapertura del estrecho de Ormuz, el transporte marítimo sigue siendo inestable, los costes de los seguros permanecen elevados y parte de la red logística continúa operando bajo restricciones.
- Rusia se ha convertido en otro factor importante. Tras los daños sufridos por varias refinerías, Moscú se ha visto obligado a exportar más petróleo crudo en lugar de refinarlo internamente, aumentando así la oferta en el mercado mundial.
- Como resultado, el mercado petrolero está recibiendo simultáneamente dos señales contradictorias. Por un lado, la oferta aumenta gradualmente. Por otro, persisten importantes riesgos geopolíticos que podrían volver a interrumpir el suministro en cuestión de días.
La política de precios de Arabia Saudita se ha convertido en uno de los principales focos de atención. En un intento por preservar su cuota del mercado asiático, Riad ha vuelto a apostar por la competencia vía precios.
Saudi Aramco redujo en 11 dólares el precio oficial de su crudo Arab Light para los compradores asiáticos, situándolo 1,50 dólares por debajo del índice de referencia regional. Por primera vez desde la guerra de precios del petróleo de 2020, la principal variedad de exportación del Reino se vende con descuento respecto al índice regional.
Para los clientes europeos, los descuentos fueron aún mayores: los precios de casi todas las variedades se redujeron en 15 dólares por barril, mientras que los envíos a Estados Unidos pasaron a ser aproximadamente 8 dólares por barril más baratos.
Esta estrategia de precios sugiere que el mayor exportador de petróleo del mundo ya ha comenzado a competir menos por precios más altos y más por conservar a sus clientes. Si el volumen de crudo disponible continúa aumentando, la presión bajista sobre los precios podría intensificarse.
¿Qué significa esto?
El mercado del petróleo se encuentra atrapado entre dos poderosas fuerzas fundamentales.
Por un lado, la OPEP+ está demostrando su disposición a aumentar la producción, mientras que la recuperación gradual de los envíos a través del estrecho de Ormuz reduce el riesgo de una escasez física de suministro.
Por otro lado, los inversores comprenden perfectamente que cualquier nueva escalada que involucre a Estados Unidos, Irán o sus aliados podría devolver instantáneamente al mercado a una situación de déficit de oferta. Precisamente por eso, la prima de riesgo geopolítico sigue presente en los precios del petróleo.
Mientras el Brent permanezca cerca de los 72 dólares y el WTI cotice alrededor de los 69 dólares, el mercado estará descontando simultáneamente dos escenarios opuestos: una normalización gradual del suministro y una nueva escalada de la crisis en Oriente Medio.
Para los inversores, esto significa que la elevada volatilidad continuará. Para las compañías petroleras, supone una competencia más intensa por la cuota de mercado. Y para las bolsas mundiales, implica una dependencia continua de cada nueva declaración procedente de Washington, Teherán y la OPEP+, ya que el petróleo sigue siendo uno de los principales indicadores mundiales del riesgo geopolítico.
Así que actuemos con prudencia y evitemos asumir riesgos innecesarios.
¡Les deseamos operaciones rentables!