La inflación, Irán y Trump: la Fed bajo presión

¿Puede el nuevo jefe de la Reserva Federal de EE. UU. ser más eficaz que el anterior?
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Compra: 185.50 (tras una ruptura decisiva de la zona de 185.00); objetivo 187.50-188.50; StopLoss 184.80
Venta: 183.50 (con fuertes fundamentos negativos); objetivo 181.50-180.00; StopLoss 184.20
El 18 de mayo de 2026, Kevin Warsh asumió oficialmente la dirección de la Reserva Federal en uno de los períodos más difíciles para la economía estadounidense. La inflación ha alcanzado su nivel más alto en tres años, el Estrecho de Ormuz sigue bloqueado, el mercado de bonos enfrenta fuertes tensiones y la Casa Blanca exige abiertamente una reducción de las tasas de interés. La próxima reunión del FOMC está prevista para el 16 y 17 de junio, y será la primera gran prueba para el nuevo liderazgo de la Fed.
Recordemos:
El Senado de Estados Unidos aprobó la nominación de Warsh por 54 votos contra 45, el margen más estrecho en la historia para un presidente de la Fed. Como comparación, Jerome Powell fue confirmado nuevamente en 2022 con 80 votos. El único demócrata que apoyó la candidatura de Kevin fue el senador John Fetterman de Pensilvania. Esto refleja un nivel extremadamente limitado de confianza política hacia el nuevo jefe del regulador.
El principal logro del equipo de Powell fue haber reducido significativamente la inflación entre 2022 y 2024 sin provocar una recesión clásica acompañada de un fuerte aumento del desempleo.
- Durante el mandato de Powell, la Fed atravesó cuatro fases completamente distintas: ajustes de política monetaria durante el período de estrés de 2018–2019, flexibilización de emergencia y programas de crédito en 2020–2021, un agresivo ciclo de subidas de tasas en 2022–2023 y la posterior transición hacia recortes de tasas en los últimos dos años.
- La principal fortaleza de Powell fue la gestión de crisis y la flexibilidad institucional. En marzo de 2020, la Fed redujo rápidamente las tasas a casi cero, lanzó compras masivas de bonos del Tesoro y MBS, estabilizó los mercados financieros y creó simultáneamente una amplia gama de programas de liquidez de emergencia.
- La principal debilidad fue la reacción tardía ante el cambio inflacionario de 2021, así como la controvertida comunicación relacionada con la política de inflación promedio.
La evaluación general del mandato de Powell sigue siendo mixta, aunque en términos generales superior al promedio. Su política no fue perfecta; sin embargo, la capacidad de la Fed para corregir eficazmente sus propios errores resultó sorprendentemente sólida.
¿Puede el protegido de Trump mejorar las reglas del juego?
Durante muchos años, Kevin Warsh criticó abiertamente a la Fed, su modelo de previsión y sus enfoques de comunicación. Durante las audiencias del Senado en abril, formuló el principio central de su posición: “La búsqueda de la verdad es más importante que la repetición”.
Según Warsh, los numerosos discursos repetitivos de funcionarios de la Fed pueden crear una falsa sensación de consenso precisamente en los momentos en que sería necesaria una discusión profesional más profunda. Desafortunadamente, en el contexto de una economía estadounidense afectada por múltiples crisis, este enfoque puede debilitar seriamente tanto la confianza en el regulador como la eficacia de la toma de decisiones.
Los riesgos adicionales para los mercados están relacionados con el nuevo marco operativo del regulador:
- El nuevo presidente de la Fed se ha opuesto sistemáticamente al “dot plot” trimestral, el sistema mediante el cual los miembros del FOMC publican de forma anónima sus previsiones de tasas para los próximos uno a tres años. Eliminar este mecanismo o transformarlo radicalmente sería un hecho sin precedentes y podría desencadenar turbulencias de corto plazo en todos los mercados clave.
- Durante las últimas décadas, la Reserva Federal construyó su reputación sobre la transparencia: conferencias de prensa regulares, comunicación abierta y previsibilidad de la política monetaria se convirtieron en la base de la confianza de los inversores. Cualquier alejamiento de este modelo podría ser recibido muy negativamente por los mercados.
- Una posible cancelación de las conferencias de prensa después de cada reunión del FOMC y el regreso a un formato trimestral convertiría las reuniones intermedias en simples pausas técnicas, aumentando la incertidumbre sobre cómo interpretar las acciones del regulador.
Al mismo tiempo, el factor clave sigue siendo el mismo: Warsh se encuentra bajo una fuerte presión política de Trump, a quien personalmente prometió tasas de interés bajas.
Sin embargo, la realidad económica ha cambiado drásticamente. Cuando Warsh defendía activamente una reducción de tasas, el petróleo cotizaba cerca de los $70, la inflación era del 2.4% y la logística de transporte a través del Estrecho de Ormuz funcionaba sin interrupciones.
Hoy la situación es completamente diferente: el petróleo se mantiene por encima de los $107 por barril, la inflación alcanza el 3.8%, el Índice de Precios al Productor (PPI) ha llegado al 6.0% y el conflicto en Oriente Medio entra en su fase más intensa.
En las condiciones macroeconómicas actuales, solo un kamikaze financiero reduciría las tasas de interés. Pero en la política estadounidense actual, todo es posible.
Así que actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.
¡Ganancias para todos!