El destino de BTC o por qué el dinero no es lo principal

La Ley CLARITY como detonante de un mercado activo

BTC/USD

Zona clave: 63,500 - 71,500

Compra: 68,500 (tras una ruptura convincente del nivel 67,500); objetivo 73,500; StopLoss 67,500

Venta: 62,500 (ante fundamentos negativos sólidos); objetivo 57,500-55,500; StopLoss 63,500

El capital de inversión fluye únicamente donde existe protección legal garantizada. La dinámica actual de los activos digitales está determinada no tanto por factores especulativos como por el nivel de transparencia y rigor de la regulación, principalmente por las decisiones adoptadas en Washington.

Durante el último año, la integración de los criptoactivos en el sistema financiero tradicional se ha intensificado: bancos institucionales, empresas públicas y gobiernos los consideran cada vez más como instrumento de pago y reserva de valor. Sin embargo, la ausencia de normas regulatorias claras y estrictas sigue limitando tanto a los inversores minoristas como al capital institucional a largo plazo.

Los flujos de capital indican una convergencia gradual en la percepción de las acciones y las criptomonedas como instrumentos intercambiables de diversificación.

Por ejemplo, hasta finales de 2024, ambos segmentos mostraron una dinámica sincronizada: el sentimiento positivo en el mercado bursátil iba acompañado de entradas de capital en los activos digitales. En 2025, esta relación se rompió: los inversores minoristas aceleraron las asignaciones hacia acciones mientras reducían simultáneamente su participación en el mercado cripto.

La correlación inestable entre la actividad de los inversores minoristas y la capitalización de las altcoins confirma un cambio en la estructura de la demanda. Los inversores comenzaron a reasignar capital entre segmentos en lugar de aumentar posiciones simultáneamente. El factor clave es el déficit de confianza en la industria cripto, percibido como un riesgo más significativo que una posible caída del mercado bursátil.

Actualmente, los reguladores nacionales y regionales utilizan activamente demandas y medidas de cumplimiento. Como resultado, los exchanges de criptomonedas, los emisores de tokens y los servicios de custodia operan en condiciones de elevada incertidumbre jurídica. Para los participantes institucionales, el riesgo principal no está relacionado únicamente con la volatilidad, sino también con la posibilidad de quedar fuera del marco regulatorio.

Es precisamente la formación de un marco legislativo claro en Estados Unidos lo que puede convertirse en el principal motor de entradas de capital y crecimiento sostenible del mercado.

  • La adopción del paquete integral Genius Act podría cambiar la actitud de los inversores hacia los activos digitales ya en la segunda mitad del año. No se trata de catalizadores de precios a corto plazo, sino de la eliminación de la incertidumbre jurídica sistémica.
  • Tras la aprobación por el Congreso, la industria cripto recibirá reglas de funcionamiento transparentes. La ley aportará claridad en la supervisión, reducirá la práctica de regulación mediante presión judicial, acelerará el desarrollo de la tokenización y facilitará la participación de inversores institucionales.

La Genius Act ya fue aprobada por la Cámara de Representantes; sin embargo, su avance en el Senado se ha ralentizado. Los legisladores mantienen desacuerdos sobre varias cuestiones pendientes tras la adopción de la Ley CLARITY, firmada por Trump en julio.

El conflicto se intensificó en enero de 2026, cuando el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, retiró su apoyo a una de las versiones del proyecto de ley. Esta decisión inició una nueva etapa de negociaciones, incluidas reuniones a puerta cerrada con representantes de la Casa Blanca. Posteriormente, Armstrong informó de avances en las discusiones; sin embargo, aún no se ha alcanzado un acuerdo final.

La experiencia de los ETF spot de Bitcoin aprobados en enero de 2024 es ilustrativa. Tras la eliminación de barreras regulatorias clave, estos fondos atrajeron decenas de miles de millones de dólares en entradas netas de capital solo en el primer año de funcionamiento. La adopción de un paquete legislativo integral podría amplificar este efecto, extendiéndolo a la tokenización de activos, soluciones de custodia e infraestructura de negociación.

¿Y cuál es el resultado?

La volatilidad extrema del período 2020–2023, que atrajo enormes volúmenes de capital especulativo, ha disminuido considerablemente. Las criptomonedas mantienen su lugar en las carteras de inversión; sin embargo, ya no se consideran el principal instrumento de beneficio especulativo. El gran capital mantiene una postura neutral y espera la decisión del regulador, mientras que solo los especuladores más agresivos se arriesgan a mover el precio.

Así que actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.

< p>¡Beneficios para todos!