El NASDAQ bajo la presión de la Fed

¿Puede el auge de la IA resistir un coste del capital excesivamente elevado?
NQ100
Zona clave: 29,300 -29,800
Compra: 30,000 (con sólidos factores fundamentales positivos); objetivo 31,500; StopLoss 29,600
Venta: 29,000 (tras una ruptura decisiva por encima de 29,500); objetivo 27,500; StopLoss 29,400
Los elevados tipos de interés están aumentando las exigencias de rentabilidad para las grandes empresas tecnológicas, mientras que los resultados corporativos pondrán a prueba si las inversiones en inteligencia artificial pueden justificar las valoraciones del mercado y marcar una nueva dirección para el Nasdaq 100.
El sector tecnológico estadounidense se enfrenta a un doble desafío: las empresas deben demostrar la rentabilidad de sus enormes inversiones en IA y, al mismo tiempo, adaptarse a los elevados costes de financiación. Las decisiones de la Fed y los informes de resultados de las principales corporaciones podrían determinar si la corrección de octubre se convierte en una pausa temporal o en el inicio de una caída más prolongada.
Un breve resumen:
La reunión del FOMC está prevista para los días 27 y 28 de octubre y coincide con el período de presentación de resultados de las principales empresas. El rango objetivo de los fondos federales se sitúa en el 3.75–4.00%, mientras que la posibilidad de un mayor endurecimiento monetario sigue siendo objeto de debate en el mercado. Incluso mantener los tipos sin cambios no sería una señal especialmente positiva: los resultados de Microsoft, Alphabet y Amazon serán catalizadores importantes.
Unos resultados sólidos y unas previsiones optimistas podrían respaldar la recuperación del sector tecnológico. Sin embargo, si el crecimiento de los costes supera las mejoras en los resultados financieros, incluso unos beneficios superiores a las previsiones podrían no ser suficientes para detener la oleada de ventas.
La principal contradicción de la situación actual radica en las elevadas expectativas sobre los beneficios futuros de las grandes empresas tecnológicas, junto con el alto coste del capital.
- Las empresas siguen invirtiendo en capacidad de procesamiento, centros de datos e infraestructura en la nube, anticipando años de crecimiento de la demanda.
- Los riesgos inflacionarios complican aún más la situación. Las tensiones en Oriente Medio y los precios del petróleo por encima de los $100 por barril podrían aumentar los costes de transporte y producción, ralentizando el retorno de la inflación a su objetivo. En estas condiciones, será más difícil para la Fed flexibilizar su política sin correr el riesgo de una nueva aceleración del crecimiento de los precios.
- Un dólar más fuerte también podría complicar los resultados financieros de las corporaciones multinacionales. Cuando los ingresos obtenidos en el extranjero se convierten a USD, los efectos cambiarios pueden reducir las cifras declaradas, incluso si el negocio sigue creciendo en los mercados locales.
Para los operadores a corto plazo, el indicador clave será la reacción del Nasdaq 100 a los cambios en los rendimientos de los bonos estadounidenses.
- Si el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años supera de forma sostenida su máximo reciente de alrededor del 5.31%, la presión sobre las acciones tecnológicas podría intensificarse, especialmente si los tipos de interés reales aumentan simultáneamente.
- Una caída de los rendimientos, combinada con unas previsiones sólidas de Microsoft y Alphabet, podría crear las condiciones para una recuperación del índice. Sin embargo, el motivo de la caída de los rendimientos será importante: los mercados podrían reaccionar positivamente a una moderación de las expectativas de inflación, mientras que los temores de recesión podrían intensificar las ventas de acciones.
Por lo tanto, utilizar los movimientos de los rendimientos de los bonos del Tesoro como única señal para abrir posiciones resulta arriesgado.
Para evaluar la dirección del mercado, los operadores deberían seguir simultáneamente el Nasdaq 100, los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos y diez años, el índice de semiconductores SOX, las cotizaciones de NVDA y MSFT, y la amplitud del mercado. Si el índice se recupera gracias únicamente al impulso de un número limitado de las mayores empresas, la sostenibilidad de ese movimiento será más cuestionable que cuando participa una amplia variedad de acciones.
Entonces, ¿cuál es el resultado?
La cuestión clave es si las empresas pueden transformar el aumento de sus gastos de capital en beneficios sostenibles y flujo de caja libre.
La política monetaria se está convirtiendo en un factor determinante para el Nasdaq: incluso unos resultados sólidos de empresas individuales no garantizan subidas del índice si los elevados rendimientos reales de los bonos siguen reduciendo el atractivo de las acciones.
Durante las próximas cuatro semanas, el principal riesgo sigue siendo un fortalecimiento de las expectativas de que la Fed reanude el endurecimiento monetario en diciembre o en 2027. Este escenario podría provocar una mayor contracción de los múltiplos de valoración, especialmente entre las empresas cuyas valoraciones se basan en gran medida en perspectivas de crecimiento a largo plazo.
El panorama técnico tampoco confirma todavía que la corrección haya terminado. Un regreso del Nasdaq 100 por encima del rango de 30,000–30,300 puntos podría reforzar la posición de los compradores y abrir el camino hacia una nueva prueba de los máximos de octubre. Por el contrario, una ruptura por debajo del soporte situado alrededor de los 29,070 puntos aumentaría la probabilidad de que continúe la caída.
Así que actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.
¡Beneficios para todos!