El capital se deshace de las ilusiones

El mercado intenta ignorar la geopolítica

SP500

Zona clave: 6,600 - 6,700

Compra: 6,750 (con sólidos fundamentos positivos); objetivo 6,900-7,050; StopLoss 6,680

Venta: 6,550 (tras una ruptura decisiva del nivel 6,600); objetivo 6,350; StopLoss 6,620

El mercado bursátil de Estados Unidos está reaccionando a las señales macroeconómicas: la mayoría de los activos permanecen en zona negativa, y los principales índices continúan descendiendo. La principal razón es la postura de la Reserva Federal, que no da a los inversores esperanzas de un rápido regreso del dinero barato.

Los altos precios del petróleo (alrededor de $100 por barril) y las nuevas restricciones arancelarias están haciendo que la inflación sea más persistente de lo esperado. Precisamente por eso la Reserva Federal no se apresura a flexibilizar las condiciones financieras y continúa manteniendo un tono restrictivo.

Al mismo tiempo, el regulador evalúa el estado de la economía real como bastante resiliente. Las previsiones de crecimiento del PIB han sido revisadas al alza, en gran medida debido al aumento de la productividad empresarial. Incluso la desaceleración en la creación de empleo no se percibe como una señal de una recesión inminente — la Reserva Federal considera que las restricciones migratorias, más que la debilidad económica, están desempeñando el papel clave.

Una presión adicional sobre el mercado provino de los datos del Índice de Precios al Productor (PPI), que superaron las previsiones y confirmaron la persistente presión inflacionaria.

Recordemos:

La Reserva Federal mantuvo la tasa de interés clave en 3.75%, exactamente como esperaba el mercado. Sin embargo, lo más importante no fue la decisión en sí, sino las señales posteriores.

Las previsiones actualizadas implican solo un recorte de tasas en 2026 y otro — no antes de mediados de 2027. Tal trayectoria de política reduce drásticamente la probabilidad de un rápido retorno a condiciones financieras flexibles.

El tono del comunicado final y de la conferencia de prensa también resultó restrictivo:

  • la inflación sigue por encima del nivel objetivo;
  • la incertidumbre en la economía persiste;
  • la situación en Oriente Medio se considera uno de los riesgos clave.

Jerome Powell confirmó que el escenario base de la Fed no implica una subida de tasas; sin embargo, las decisiones futuras dependerán directamente de factores externos.

Una parte significativa de los miembros del FOMC no contempla ningún recorte de tasas este año. La razón son los riesgos arancelarios y el posible aumento de la inflación en medio del encarecimiento de la energía. Estas expectativas también coinciden con el sentimiento en el mercado de futuros, donde el escepticismo sobre una rápida flexibilización de la política sigue creciendo.

Powell también reconoció que la Reserva Federal no puede predecir con precisión cuánto durará el conflicto en Oriente Medio, qué ocurrirá con los precios del petróleo y cómo esto afectará a la inflación y a la economía estadounidense. Sin embargo, prometió presentar una evaluación más clara en la próxima reunión.

Los mercados también prestaron especial atención a sus declaraciones políticas: afirmó que tiene la intención de permanecer en la dirección de la Reserva Federal hasta la finalización de los procedimientos legales y que, en caso de amenaza a la independencia del regulador, podría continuar su labor incluso después de ello. Esta retórica debe considerarse como un elemento de negociación política con Donald Trump.

¿Y cuál es el resultado?

Los índices bursátiles reaccionaron con caídas: el S&P 500 y el Nasdaq 100 perdieron alrededor de un 1%, mientras que el Dow Jones Industrial Average cayó aproximadamente 600 puntos.

En el sector corporativo, la presión se intensificó incluso en los segmentos defensivos. Las acciones de Visa Inc. y Mastercard Inc. cayeron alrededor de un 3%, marcando un tono negativo para el sector de servicios de pago. Las acciones de B&G Foods y Walmart perdieron más de un 2%, reflejando debilidad incluso en segmentos tradicionalmente resistentes del mercado.

Al mismo tiempo, los signos de enfriamiento en el mercado laboral están equilibrando parcialmente la situación y dejando a la Reserva Federal margen de maniobra dentro de su doble mandato. Sin embargo, el aumento de los rendimientos de los bonos y el encarecimiento de la energía tras los ataques a la infraestructura en Irán siguen presionando al mercado.

La conclusión principal para los inversores es evidente: la Reserva Federal no tiene intención de rescatar el mercado bursátil. Las altas tasas de interés han llegado para quedarse durante mucho tiempo — y esta es la nueva realidad.

Así que actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.

¡Beneficios para todos!