BTC y el oro en la misma tendencia: una anomalía del mercado

Crecimiento sincrónico de activos de distinta naturaleza

BTC/USD

Zona clave: 94.000 – 97.000

Compra: 97.500 (con fundamentos positivos sólidos); objetivo 100.000–102.500; StopLoss 96.500

Venta: 93.500 (en un retroceso tras volver a testear el nivel de 96.000); objetivo 90.000–85.500; StopLoss 94.500

Los mercados muestran una imagen atípica: activos de distintas categorías están subiendo simultáneamente — criptomonedas, oro y el mercado bursátil. Esta sincronía es poco común y refleja no tanto el sentimiento a corto plazo como cambios estructurales en la actitud de los inversores hacia las monedas fiduciarias y el sistema financiero global. En este contexto, se ha intensificado el debate sobre si Bitcoin puede considerarse un activo refugio al mismo nivel que el oro.

Hechos clave:

  • En enero de 2026, el oro marcó un nuevo máximo histórico, superando los 4.600 dólares por onza. El rally estuvo impulsado por las tensiones geopolíticas, un dólar más débil y las expectativas de flexibilización de la política monetaria.
  • El movimiento del oro estuvo respaldado por la demanda fundamental de activos defensivos: caída de los rendimientos reales, aumento de los riesgos geopolíticos y expansión de las reservas de los bancos centrales.
  • En 2025, Bitcoin se caracterizó por una alta volatilidad: un ascenso hasta máximos locales en torno a los 126.000 dólares fue seguido por una profunda corrección y consolidación en el rango de 80.000–90.000 dólares.

A mediados de 2025 se observó una marcada correlación positiva entre Bitcoin, el oro y el índice S&P 500. Sin embargo, hacia finales de año esta se debilitó y, en algunos periodos, se acercó a cero o se volvió negativa. Esto indica que la coincidencia a corto plazo en la dinámica de BTC y el oro no implica una coordinación estable. En la mayoría de los casos, el movimiento paralelo se explica por factores macro comunes —un dólar más débil y entradas de liquidez— más que por una relación directa entre los activos.

A medida que suben los precios del oro, los inversores comienzan a reasignar capital y, en ese punto, Bitcoin entra cada vez más en foco, siendo visto con mayor frecuencia como “oro digital”. En estas fases, el oro capta capital más conservador, mientras que BTC atrae flujos especulativos e institucionales. Al mismo tiempo, el oro continúa cumpliendo la función de activo defensivo central, especialmente en un contexto de acumulación sostenida de reservas por parte de los bancos centrales.

Las previsiones sugieren que, durante los próximos 1–1,5 años, la dinámica del oro y de Bitcoin estará determinada por factores globales: la trayectoria de las tasas de interés, el nivel de liquidez global y la demanda de instrumentos de cobertura. Siguen siendo relevantes los escenarios de reasignación parcial de capital a favor de BTC.

Si la adopción institucional de las criptomonedas continúa estimulándose, Bitcoin podría recibir impulsores fundamentales adicionales, lo que en 2026 podría conducir a una divergencia en las trayectorias de BTC y el oro.

Conclusiones clave

  • BTC y el oro deben considerarse activos diferentes, con funciones distintas en contextos de incertidumbre.
  • Bitcoin ha reforzado su papel en estrategias de cobertura, pero no se ha convertido en un análogo pleno del oro.
  • BTC sigue siendo un activo beta, sensible a la liquidez y al riesgo, y tiende a subir junto al oro principalmente durante fases de recuperación.
  • El crecimiento de los volúmenes de los ETF spot de Bitcoin y el aumento del interés institucional confirman el fortalecimiento del papel de BTC como instrumento adicional de protección de capital.

Así que actuamos con prudencia y evitamos riesgos innecesarios.

¡Beneficios para todos!